Microrrelato: El cínico escritor (I)

Escribir, escribir, vomitar palabras, relajar la mente para que moleste lo menos posible.

Es la pasión y el deseo de ser superior al resto, el andar por la calle y sentirme por encima de ellos; oscuros, arrastrados, drogados de felicidad, miserables, enfangados en el lodo moral válido para tantos e inútil para el individuo. Son hoscos objetos inanimados, sois autómatas sin alma, sois contemporáneos, demasiado contemporáneos. ¡Os odio!

Es el desgarro emocional, es el enfado, es la rabia, mucha rabia, es la frustración que se canaliza en palabras, malditas palabras, que ojalá no existieran. Es ese miedo, ese no querer ser como ellos, como ellos, sí como ellos, como vosotros que me leéis, como aquellos que me leeréis, como aquellos que espero que no sean capaces de entenderme nunca, nunca jamás, bajo amenaza de grave ofensa para mi ego. Porque solo desde la miseria puedo escribir, sólo desde un lodazal inmundo, solo desde la más profunda tristeza y el mayor sentimiento de soledad me surge la fuerza interior, que como si de una pequeña semilla se tratara, se nutre de odio, de miedo y sobre todo de soledad, de desamparo, nostalgia incomunicada, tristeza desamparada que hace crecer con fuerza y vigor esa simiente, explotando en mi corazón, ensanchándolo y empujando hacia fuera palabras que estoy volcando en este miserable papel en blanco. Es una fuerza alucinógena que me hace sentir por encima del bien y del mal, por delante de todos vosotros, caminantes infectos que no sabéis ir sin rumbo, que necesitáis una dirección; perdidos con destino, miserables, pobres desorientados que nunca se extraviarán y correrán lejos de su triste destino.

Cínico, muy cínico, sí, escribo sobre mirar al corazón y lo hago para exponerme a los demás; cínico, muy cínico, sí, escribo sobre volver la mirada al interior y mientras espero con agonía que a los demás le guste lo que siento; cínico es escribir para perdurar, mejor sería quemarlo todo, que tras cada frase impresa, como si de pólvora se tratara, un reguero de fuego fuera destruyendo cada palabra.

Si te gustan mis relatos, prueba con la novela “La sombra de la existencia” pulsando estos enlaces:

Capitulo seleccionado v2 Primer capítulo v2

diogenes 2

Anuncios

4 comments

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s